março 13, 2009








Mesmo se você espera o inesperado, ainda assim você pode se surpreender.
Peter Lipton, professor de filosofia da Universidade de Cambridge.

fevereiro 26, 2009

Confiarei!!!!


  • Tudo coopera pro bem
  • E as vezes não vemos como pode ser.
  • Surpresas que a vida reserva a nós
  • Não irão surpreender a Deus.
  • Nosso Pai sabe o que é melhor
  • Mas Seu caminho não é o meu.
  • E se a tristeza chegar e ninguém se importar
  • Que eu possa então me lembrar.
  • Deus é tão sábio para enganar-se.
  • Deus é tão bom, não falhará.
  • E quando eu não entender,
  • Quando eu não O ver.
  • Nem Sua mão perceber.
  • Confiarei.
  • Ele conhece o futuro (conhece-o bem)
  • E guarda-me em Suas mãos de amor. (mãos de amor)
  • Nossa esperança está em Deus, segurança nEle achei.
  • Incomparável é Seu amor,
  • Nos guiará em paz.
  • E como oleiro está moldando-nos
  • Pra um dia sermos como Ele é.
  • Deus é tão sábio para enganar-se.
  • Deus é tão bom não falhará.
  • E quando eu não O ver.
  • Nem Sua Mão perceber.
  • Confiarei.
  • Ele tão somente é fiel.
  • Ele sabe o que é melhor pra mim.
  • E quando eu não O ver.
  • Nem Sua Mão perceber.
  • Confiarei.

fevereiro 19, 2009

conversa sincera.


-- a flavia. dice:
hj em dia as pessoas ñ sabem o q é amizade
[b][c=0][a=3]Juliano Zemuner[/a][/c][/b] dice:
nem se fala mais em amizade
--- a flavia. dice:
é...amigo é quem nos diz a verdade
--- a flavia. dice:
fala as coisas pro nosso bem,ñ critica nem aponta defeitos

--- a flavia. dice:
busca a nossa perfeiçao
--- a flavia. dice:
e nos ajuda a encontrala
[b][c=0][a=3]Juliano Zemuner[/a][/c][/b] dice:
que lindo Fla
--- a flavia. dice:
to falando besteira?
[b][c=0][a=3]Juliano Zemuner[/a][/c][/b] dice:
nada
[b][c=0][a=3]Juliano Zemuner[/a][/c][/b] dice:
adorei o q vc falou

fevereiro 17, 2009

Nuestra imaginación nos engaña, se burla de nosotros y a veces sus efectos son impredecibles.

Toda persona quiere triunfar en su vida, tanto espiritual como materialmente, cada uno desea llegar a la integridad de sus actos, llegar a la razón por la cual se encuentra en este mundo, cada persona aspira llegar al bien.

Muchos se preguntas a sí mismos: ¿Por qué yo no triunfo? ¿Por qué no me va bien? Y están confundidos y tristes. Todo esto, es porque no se conocen a si mismos, no conocen su propia fuerza.

¡Conócete a ti mismo!

En el hombre se encuentran fuerzas increíbles.

En el hombre se encuentra la Buena Inclinación y la Mala Inclinación.

La finalidad de la Buena Inclinación es acercar el hombre a su Creador, llevarlo al bien, a cumplir con la finalidad para la cual fue creado, hacerle conocer su propia fuerza y como debe utilizarla para el bien y para su crecimiento espiritual. Ayudarle a descubrir su propio "punto especial", así como dice Rabi Najman: "En cada uno... existe algo precioso, un punto, lo que no existe en los otros, y esta cualidad que posee influye, ilumina y estimula el corazón de su prójimo (hacia el Creador)" (Likutey Moharán I, 34). En ese "punto" es considerado el hombre un justo y un gobernante, y a esto es lo que la Buena Inclinación dirige al hombre con las fuerzas que se encuentran en él y que a las mismas debe querer descubrir y sacar a la práctica.

Por el contrario, La Mala Inclinación desea desanimar al hombre, provocarle perder la fe en sí mismo y en su poder, hacerlo caer en la tristeza y la desesperación, y alejarlo de su finalidad, llevarlo a creencias falsas y por intermedio de esto alejarlo del Creador. Ella lo priva de utilizar una de sus fuerzas, la cual es la fuerza principal en cada aspecto de su vida espiritual y material. En otras palabras, hacerlo perder el bienestar que le espera en el Mundo Venidero.

¿Cuál es esa fuerza?

La principal fuerza es "la fuerza de la voluntad", pues todo depende de la voluntad del hombre.

¿Cuantas veces se encuentra el hombre en situaciones en las que quiere hacer alguna cosa, rezar o estudiar sin que nadie le moleste, y no lo puede conseguir? Muchas veces... Todos nosotros conocemos y nos encontramos en este tipo de situaciones. Mas aún, poseemos las mejores condiciones para hacer una determinada cosa, mas sentimos la necesidad de dormir o ocuparnos de otra cosa, ¿por qué? La respuesta es que no tenemos bastante voluntad.

La fuerza de la voluntad es una fuerza enorme que empuja el hombre hacia adelante, pero el hombre no sabe cuando y como utilizarla.

Una de las batallas de Rabi Najman contra la Mala Inclinación, es la lucha sobre la fuerza de la voluntad. Y puesto que todo depende de la voluntad, la batalla de nuestro Rabi, que conoce y entiende los recónditos lugares del alma del hombre y todos los elementos y fuerzas que contiene, es sobre la voluntad. Es por eso que nos enseña que "Si crees que se puede arruinar, cree que se puede corregir", y además nos indica: "Debes saber, que el hombre debe atravesar un puente muy angosto, y lo principal y esencial es no temer jamás" y esto es debido a otra regla más y muy importante que nos enseña el Rabi - "¡No existe desesperación alguna en el mundo!".

***No temas, nos dice el Rabi. Tú tienes una gran fuerza, tienes la fuerza de la voluntad. No obstante, debes esforzarte y trabajar, pues tienes la fuerza que te llevará a escalas muy elevadas. Pero sin fantasías y sin desanimarte deberás esforzarte y creer en ti mismo, en tu fuerza y que puedes hacer tu voluntad. ¡Debes saber, que toda la tendencia de la Mala Inclinación es desanimarte y destruir tu fuerza de voluntad que te empuja y te hace seguir adelante! Pero todo lo que debes hacer es "querer", despertar la voluntad y encaminarla por sendas positivas, ¡y así con seguridad llegarás al bien!

Hay veces que la persona sí quiere, y tiene mucha voluntad, pero esta se dispersa en muchas cosas. ¡Este es el "trabajo" de la Mala Inclinación! Hacer que la persona intente hacer muchas cosas a la vez - en lugar de concentrarse en una sola, rezar por ello, conseguirlo y preservarlo - y de este modo la persona fracasa y se desanima.

El dispersar la voluntad, producto de la Mala Inclinación, es para impedir al hombre un trabajo espiritual fundamental. Es debido que el hombre tenga orden en todas sus cosas, así como se preocupa en tener sus cosas mundanas ordenadas, así también las espirituales deben estar ordenadas, quiere decir: el estudio se debe realizar en forma ordenada sin saltar de un lado al otro, y sin interrupciones innecesarias, ya que la Mala Inclinación desanima a la persona y le produce pensamientos de desesperación y tristeza diciéndole que no tiene el poder de lograr afrontar muchas cosas al mismo tiempo, ni tener éxito con una sola cosa y por esto es mejor ni tratar. Como consecuencia de estos pensamientos negativos (y ese tipo de argumentos), el hombre decae en su trabajo espiritual y siente una gran frustración. Siente que no tiene fuerza para sobrellevar, o intentar sobrellevar los problemas y pruebas de su vida, y triunfar.

La falta de orden lleva al desánimo y a la falta de fe en la fuerza de la voluntad. Por eso es bueno saber, que es mejor "despacio pero seguro" y de que solo de esta forma es posible ver resultados positivos, aunque sean pocos, pero se logra conseguir algo y por supuesto reforzar la fuerza de voluntad. Y como ya dijo Rabi Najman "También poco es bueno", y cuando logramos conseguir ese poco que es bueno, y también con un cierto esfuerzo de nuestra fuerza de voluntad, es esto digno de ser bien cuidado. Pues no tendría sentido estudiar una gran cantidad de materias si no tenemos la posibilidad de recordarlas e incorporarlas, sino solo lo lograremos por medio de un trabajo fundamental, que es rezar por cada detalle y detalle.

Es sabido que por cada cosa hay una cantidad de plegarias que se deben rezar. Quiere decir, que para poder modificar una mala cualidad, o sobreponerse a un mal apetito, el hombre debe rezar con meticulosidad, un tema tras otro.

Unas de las cosas por las cuales se nota la voluntad, su conexión y realización, es la plegaria. La fuerza de la voluntad se puede ver en la plegaria del hombre, pero no solo cuando la boca se mueve, sino cuando también el corazón, el cuerpo y el alma son parte de la plegaria. Tener voluntad junto con todos los órganos que participan en la plegaria, puesto que mediante la plegaria el hombre tiene el mérito de completar la corrección de su alma, llegar y cumplir su finalidad, descubrir y reforzar las fuerzas que posee y utilizarlas. Entonces la Mala Inclinación no podrá desanimarlo ni con objeciones como "tu no eres bueno para esto" o "tu eres incapaz" etc. Pues el hombre le podrá responder de esta forma: Es cierto, no soy bueno para esto, pero es porque no he rezado lo suficiente, no he tenido bastante voluntad, pero ahora ya estoy un poco más fuerte y creo en mi voluntad y en las fuerzas que hay en mí, y por eso voy a rezar más por este asunto, y tendré éxito.

Dijo Rabi Natan: "Dónde veo una privación, es o porque no han rezado por ello, o porque no han rezado lo suficiente". ¿Y cual es la privación? La falta de voluntad. Donde falta algo hay que llenarlo con voluntad y buenos anhelos y rezar por ello. No dejar "lugar vacío" a los malos deseos de la Mala Inclinación, que son los malos apetitos que le causan al hombre perder su voluntad de santidad.

¿Por qué justamente la plegaria? Por cuanto que la plegaria es la señal de la fe del hombre, y de la creencia en sus fuerzas. Sobre eso dijo Rabi Najman: En el momento que el hombre reza (con concentración), todas la fuerzas del hombre entran en las palabras de su plegaria y le ayudan a concentrarse todavía más. También le ayudan a fortalecer su voluntad y completar su privación.

El hombre debe saber que solamente existe una sola y simple voluntad, que es la voluntad del Creador. Cuando el hombre tiene este conocimiento y anhela conectarse con la voluntad del Creador y cumplirla, entonces logra conocer su misma fuerza. Pero cuando no hace esto, siente una sensación de frustración y se desanima.

Explicaremos esto:

Existen etapas en la vida del hombre que son llamadas: "En orden" y "En desorden".

En orden: Cuando el hombre no intenta oponerse y actuar en contra de la Voluntad Divina, sino de conectarse con ella. Esta conexión se ejecuta por intermedio del "Habla", es decir la plegaria. De esta manera tiene el mérito que el Creador le infunde vida por intermedio de sus palabras, le completa sus faltas, y le entrega la Sabiduría y el Conocimiento de la santidad. Y como han dicho los Sabios "Si posees conocimiento ¿qué te falta?". Porque por medio del Conocimiento el hombre logra llenar sus privaciones y conectase con la Voluntad del Creador, y como está escrito "Quien desea purificarse, desde el Cielo le ayudan" – y esto siempre cuando sus deseos son santos y se conectan con la Voluntad Divina.

En desorden: Cuando el hombre siente que no tiene éxito y que las cosas no están en orden, debe saber que esto es orgullo, y desea "reinar", ya que quiere que las cosas se solucionen a su manera, pero esto está en contra de la Voluntad del Creador. Y por eso llega el hombre al "desorden" y se desanima y se siente fracasado porque las cosas no van como el quiere.

Pero debemos saber que el hombre vino a este mundo para trabajar sobre su voluntad, y según el nivel de esta así se acercará al Creador, y las cosas estarán en "orden" según su fuerza de voluntad, la cual está conectada con la Voluntad del Creador por medio de su fe. Este es realmente el trabajo del Tzadik (Justo) en este mundo – fortalecer la fe en cada uno, hacer que el hombre se conozca a si mismo, y a las fuerzas que se encuentran en él.

Cuando sientes frustración debes preguntarte a ti mismo: ¿Acaso tuve voluntad suficiente para conseguirlo? ¿Acaso recé lo suficiente por conseguirlo?

¡Tienes una gran fuerza! Pero es muy importante no vivir con fantasías. No podemos pensar que sin trabajo, esfuerzo y voluntad podemos tener éxito, sino solamente cumpliendo los consejos, con el estudio de la Torá, la plegaria y el refuerzo de la fuerza de voluntad podremos llegar a los objetivos que nos hemos impuesto. Ya que "si queremos podemos".


Nuestra imaginación nos engaña, se burla de nosotros y a veces sus efectos son impredecibles.Por ejemplo: Un hombre con problemas en su matrimonio ó en su familia ó de salud, Di-s nos libre, abrumado por su situación se siente paralizado. Incapaz de pensar en cómo mejorar su situación. Se resigna a su fracaso, hundiéndose y renunciando a lo poco que se hubiera podido hacer. Si le preguntamos: "¿Por qué no intentas al menos hacer lo que está a tu alcance?" él responderá: "¿Qué sentido tiene; si hubiera superado mis problemas, a lo mejor hubiera llegado a ser alguien en la vida, pero a estas alturas, soy un total fracaso, el hecho de que intente ahora hacer alguna cosa, ya no hará ninguna diferencia".
Analicemos un poco esta situación, observemos cómo empezó todo: Vamos a ver que esa persona fue llevada a ese estado de total pesimismo por su imaginación. Su imagen de éxito en la vida incluye varios carros, una casa grande y bonita, un cuerpo perfectamente sano, estudios, ser un profesor siempre sonriente, contestando a miles de llamadas telefónicas… o que tenia que llegar a ser un "santo" que nunca se enoja, que se pasa la noche entera rezando y el día ayunando y estudiando… en fin, ¡cada uno con su sueño!

Pero al aterrizar en la cruda realidad, tan lejana de sus sueños, desistió. Al no poder ser o tener todo, se resignó a ser un "nada".

¡Cuán triste, cuán innecesario! Este es el absurdo razonamiento del "o todo o nada", el cual utiliza la fantasía de alcanzar "lo máximo" como trampolín y hace caer a sus víctimas en el fatalismo y la desesperación.

Para curarnos de esta herida o para protegernos, escuchemos lo que dice la Torá. Por medio de una simple "clave", podremos evitar el peor de los fracasos.

Ahí donde tu estás, ahí es donde Di-s quiere que estés. Ámalo y sírvelo con los recursos que están a tu alcance y bajo las circunstancias en que te encuentras.

¿Deseabas convertirte en un "gigante", un millonario, un erudito? ¿Por qué no? ¿Acaso no nos hemos maravillado muchísimas veces de milagros, cuando un pobre hombre ha sido elevado a la cima de sus sueños mas fantásticos?

Pero, mientras tanto, si Di-s ha decidido otra cosa, es indudablemente por el bien de tu alma y con la finalidad de lo que tienes que lograr en la vida. Si El te ha colocado en la situación en que te encuentras, sin muchas riquezas, sin gran sabiduría, sin mucha fuerza y vigor, es precisamente para que de allí tú te eleves. Y vas a poder lograrlo si aceptas el hecho de que Di-s ha diseñado tu situación para tu éxito y por tu verdadero bien. No es que estemos abogando por la pasividad, la falsa resignación, ó el fatalismo – El aceptar la Voluntad de Di-s no contradice para nada las ideas de una actitud positiva y activa. La reflexión, el aconsejarse adecuadamente, y por su puesto, la plegaria, son las formas de acción favorables a los creyentes. Con frecuencia una súplica sincera remueve el motivo de la angustia, pues ésta nos fue enviada precisamente para que nos dirigiéramos al Creador, con un corazón quebrantado.

Es más, la sumisión que aconsejamos nos libera de las fantasías, y está comprobado que es la base ideal para iniciar un esfuerzo sincero por un verdadero mejoramiento de cualquier situación.

Si actuamos sabiamente en disipar nuestra rebeldía y en reducir el "aura sacra" de nuestras ilusiones, nos vamos a sentir liberados y capacitados para comenzar de nuevo, desde el lugar en que nos encontramos hoy. ¡descubriríamos en nosotros mismos fuerzas y recursos que no conocíamos antes!

Entonces, ese poco que está a nuestro alcance hacer, va a tener el gusto del Paraíso. Un día nos sorprenderemos de la fortuna que hemos acumulado con esos pequeños ahorritos. Si seguimos este camino, tarde ó temprano, nos daremos cuenta de que verdaderamente hemos tenido éxito en la vida.

Cuando Di-s ve que la persona desea honestamente enderezar su camino, pero carece de la fuerza necesaria para soportar las dificultades por las que tiene que pasar en su proceso de auto-refinamiento, en ese momento el Todopoderoso mira al hombre como si fuera completamente recto, y sin considerar el daño que tiene que ser rectificado, midiendo únicamente su capacidad de resistencia, le envía solamente el sufrimiento que él puede soportar.

Es por eso que cuando tropezamos con obstáculos en nuestra ruta de progreso, tenemos que recordar que ellos son apenas una pequeña porción de las dificultades que realmente merecíamos enfrentar con el fin de borrar el efecto negativo de nuestro pasado. En Su Infinita Misericordia nuestro Padre nos manda sólo lo que podemos soportar: ¡Si El nos ha enviado estos obstáculos, debemos tener plena certeza de que poseemos la fuerza para superarlos!

Si no tenemos éxito en la realización de algún proyecto que nos era muy importante, debemos tener conciencia de que puede se que en este momento la puerta está cerrada. Di-s todavía no nos quiere permitir la entrada. Sin embargo, El sí quiere que continuemos en la búsqueda y la esperanza.

Frecuentemente, el objetivo de esa "puerta cerrada" es ayudarnos a adquirir paciencia y perseverancia, los vehículos de el esclarecimiento. Si persistimos, sin darnos cuenta, la puerta de la sabiduría se abrirá y la luz de la claridad se aposentará en los excelentes receptáculos que preparemos con nuestra tenacidad.

Ver lo bueno!!

Cuentan acerca de un famoso rabino que visitó la tumba de gran Justo Rabi Shimón Bar Yojai. En ese momento estaba allí alguien que lo reconoció y le pidió una bendición, ya que cargaba con una amarga vida. El rabino lo bendijo: "Que tengas fe que todo es para el bien, y puedas ir agradeciendo y alabando al Todopoderoso". "¿Creer que todo es para bien?", dijo esa persona, "¿con una vida tan sufrida y amargada como la mía?". Le respondió el rabino: "¡Claro que sí! ¿Cuándo quieres creer que todo es para el bien? ¿Cuándo es visible y bien entendido? ¡Justamente cuando las cosas no van como tú quieres y no está entendido que es para bien, ahí mismo empieza la fe que todo es para el bien!".

Continuó el rabino animándolo y explicándole sobre la fe: "Tienes que saber que vinimos por un encargo a este mundo y para llegar a la corrección absoluta de nuestras almas. Por esto, todo lo que nos pasa durante nuestra vida, está todo encaminado desde el Cielo para nuestro bienestar. Y no debes culpar a nadie ni siquiera a ti mismo, de lo que pasa. Sólo ten fe que todo es para el bien." El rabino continuó con sus palabras sinceras y llenas de fe, hasta que el hombre sonrió y sintió cómo la amargura se desasía y comenzó a contarle al rabino que sus hijos son buenos gracias a Di-s, y que heredó una casa en la ciudad de Safed y que tiene otra casa en la ciudad de Jerusalén, y que gracias a Di-s no le falta sustento, y también goza de buena salud…

Le preguntó el rabino: "si así es, ¿cuál es la amargura que tanto dices, que te cuesta creer que todo es para el bien?". Le respondió el hombre que se había divorciado y desde entonces estaba amargado y enojado con su vida.

Le dijo el rabino: “Fíjate que rico eres, tienes buenos hijos, propiedades en Safed y Jerusalén, buen sustento y buena salud y eres un hombre agradable. Es cierto que divorciarse no es algo fácil, pero ¡fíjate cuántas cosas buenas tienes!".

Le dijo el hombre: "Es cierto, ahora que has reforzado mi fe así lo veo, pero antes estaba enfrascado en la amargura del divorcio y no veía las cosas buenas de mi vida".

El hombre se marchó agradecido y feliz, lleno de deseos de alabar y agradecer al Todopoderoso por todas las cosas buenas que le había dado.

Les comentó el Rabino a sus alumnos a su vuelta: "Ahora entendemos lo que está escrito en la Torá: "Pero no escucharon a Moisés por la agitación y el duro trabajo". ¿Qué trabajo forzado hacía el pueblo de Israel que tanto les amargaba la vida? ¡Construcción! ¿Qué hay con eso? ¡Mucha gente en todo el mundo trabaja muy duro y están muy felices con su trabajo! Lo difícil para el pueblo de Israel era la falta de fe, que aquí está denominada: “La agitación”. Ellos veían la situación tan mala y amarga que ni siquiera podían escuchar a Moisés que les anunciaba su redención.

¿Qué fue lo que cambió en la vida de este señor luego de nuestra conversación? ¿Acaso le he cambiado algo en su vida? ¿Le he devuelto su esposa? ¡No! Solamente le hablé de la fe, y le hice que ponga su atención a lo bueno que hay dentro de él. Entonces su amargura desapareció. Vemos aquí que todos los sufrimientos que siente el hombre son por la falta de fe, y de por si vive amargado y enojado con su vida, y en verdad estos son sus sufrimientos - que no está satisfecho con su vida y no ve cuántas cosas buenas tiene. Si tuviera fe completa, no sentiría ningún sufrimiento, no importa lo que suceda en el transcurso de su vida.

VER LO BUENO

Escribe Rabi Najman: "El camino de Di-s es enfocar solo en el bien. Incluso si hay cosas que no son tan buenas, Él sólo busca lo bueno. Con mayor razón, al hombre le esta prohibido enfocar en las fallas y defectos de sus compañeros. ¡Tiene la obligación de buscar sólo lo bueno - siempre!"

Esto está explicado varias veces en las doctrinas de Rabi Najman: "La voluntad del Todopoderoso es que estemos felices durante todo el día y no que pasemos el día criticándonos y desvalorizando nuestros actos. Sino que nos observemos con ojos positivos y piadosos. Escribe en el libro "Conversaciones del Rabi Najman": "El hombre debe ser tolerante consigo mismo, no presionarse demasiado. Sino hacer lo que está a su alcance, y lo que todavía no ha llegado a alcanzar rogárselo mucho al Creador, hasta que desde el Cielo le ayuden a lograrlo.

En la doctrina 155 está escrito: "Es necesario que no le importe de nada y que no se confunda con los obstáculos y los impedimentos de su vida, sólo que haga su parte sin temer absolutamente de nada en el mundo".

Este trabajo de buscar los puntos buenos dentro de uno mismo y ver solamente lo bueno, es una de las tareas más difíciles para el hombre. Por cuanto que esta orden es el camino seguro y directo que sólo por medio de él podremos estar seguros de lograr acercarnos al Creador y arrepentirnos. Por lo tanto la mala inclinación se esfuerza y no deja a la persona cumplir esta doctrina y le muestra solamente sus falencias y defectos para que se entristezca y se desanime. Esto es debido a que la mala inclinación sabe que si la persona estaría alegre todo el tiempo, aunque todavía no haya logrado ser un justo, le será muy fácil y rápido arrepentirse y retornar al bien. Esto también cuentan en nombre de Rabi Natán que le dijo a un alumno que si siempre estará con alegría, no verá el infierno.

Uno de los motivos por el cual nos cuesta vencer la mala inclinación en este asunto, es porque ella tiene en contra del hombre muy buenos argumentos basados en las leyes de la Torá. Aunque en contraposición, generalmente se presenta con otros argumentos por medio de los cuales convence al hombre a transgredir las leyes de la Torá, en este caso, condena a la persona y le reprocha justamente por haberlas transgredido, diciéndole todo el tiempo: "Haz visto, pecaste" o dice "No rezaste con concentración, pensaste en cualquier cosa durante tus plegarias" y así muchos otros argumentos que el hombre no se da cuenta que justamente la mala inclinación, está diciendo todo esto solamente para desesperarlo.

La solución para esto es saber que la misma Torá que nos enseña los Preceptos y nos advierte sobre las transgresiones, nos ordena que debemos estar con alegría ,y no fijarnos en estas falencias, como ya hemos mencionado en el principio de este articulo, que Di-s Todopoderoso acostumbra a mirar las cosas buenas que la persona hace. Es sabido que la persona debe intentar parecerse a Di-s en sus atributos, así como nos enseñaron nuestros sabios “Así como Él es misericordioso, así tu también deberás ser”, con seguridad nosotros debemos tratar de parecernos al Creador y mirar solamente lo bueno e ignorar lo malo.

En la doctrina antes mencionada escribe Rabi Najman que tenemos que aprender del Creador no mirar los errores y actos malos de nuestro compañero. Cualquiera entiende que esto es algo bueno. De este mismo modo que uno se dirige al prójimo, así deberá dirigirse a si mismo. Quiere decir, que de la misma forma que debemos dirigirnos a nuestros hijos, alumnos, compañeros, vecinos, etc. con entendimiento y paciencia, sin buscar especialmente sus defectos, así también debemos actuar con nosotros mismos, ¿acaso tu eres diferente de tu prójimo? ¿Acaso tu no eres un hombre al que se debe amar y acercarlo a la Torá?

Esta base tan importante nos la enseña el gran Sabio Hilel. Cuando llegó un no-judío para pedirle que le enseñe toda la Torá durante el tiempo que puede estar parado solamente sobre una pierna, le dijo Hilel: "Lo que no te gusta que te hagan a ti, no se lo hagas a tu compañero". Según lo que hemos dicho, más aun es posible agregar "ni a ti mismo". Es decir, si hay algo que odias y te está prohibido hacerlo a tu prójimo, con mayor razón a ti mismo.

Aprendemos de esto que para saber cómo debo comportarme conmigo mismo, debo saber cómo debo comportarme con el prójimo. Tomemos un ejemplo: La educación de los niños. Está escrito en importantes libros de educación que la forma de educar correctamente a un niño es solamente animándolo y premiándolo por sus buenos actos, y está prohibido estar criticándolo y amonestándolo siempre, ya que esto le baja y debilita su autoestima, y mucha gente se alejó completamente del buen camino por haber cargado sobre sí mismo críticas y reproches más de lo debido.

Según todo esto podemos aprender que si todo el tiempo vamos a mirar sólo nuestros errores y actos malos, esto nos debilitará nuestra autoestima, y nos alejará del buen camino. La forma de tratarnos a nosotros mismos es la misma que con un niño. Debemos animarnos y fortalecernos todo el tiempo para seguir adelante.

Así también con respecto al Precepto de "Reprochar a nuestro semejante". Como está explicado en muchos libros, hoy en día es imposible reprochar al prójimo directamente, ya que esto desanima y aleja. La mejor manera de cumplir hoy en día este Precepto, es aumentando la enseñanza de la Torá a quienes no la saben, y fortificando la fe de todos y de nosotros mismos. Cada uno debe aprender que lo único que tiene que exigirse, es hacer lo máximo para estudiar Torá y fortificarse en la fe y observar bien la situación en la que se encuentra, para poder guiarse según las leyes que la Torá le indica actuar con el prójimo, de esta forma puede retornar al buen camino, él mismo y quienes lo rodean. Así como escribe Rabi Najman que por intermedio de mirar las cosas buenas de su compañero lo sube al hombre de nivel y lo hace volver al buen camino. Más y más para con uno mismo, debemos siempre buscar nuestras cosas buenas y así podremos retornar a la buena senda.

Tratemos de imaginarnos cómo sería si estaríamos junto a alguien al que todo el tiempo y cada momento estaríamos criticando y recordándole sus falencias y sus errores. Ciertamente sería insoportable, y con seguridad está prohibido actuar de este modo. Veremos ahora si esto es exactamente lo que sucede con nosotros mismos. ¿Acaso no nos comportamos de esa misma forma? ¿Acaso no nos pasamos criticándonos todo el día? Esto debilita nuestra alma, impide retornar al Creador y debilita la fe en todos los aspectos de nuestra vida. Con seguridad que no es la Voluntad del Todopoderoso, sino que es la mala inclinación quien nos incita a esto para debilitarnos en nuestro servicio a Di-s.

Si el lector se preguntara ¿Acaso no es bueno una crítica constructiva para uno mismo, para poder mejorarse? Acerca de esto nos responde Rabi Najman que las críticas constructivas se deben dejar solamente para una hora al día, durante la Hitbodedut. En esa hora es debido criticarse, confesarse y arrepentirse de todos los pecados del día frente al Creador. Pero el resto del día se debe estar con alegría y ver sólo lo bueno.

Quien obedece a Rabi Najman y acostumbra estar con alegría durante todo el día, buscando solamente los puntos buenos en él y en todo lo que sucede, y sólo una hora al día se juzga a sí mismo y corrige sus actos, verá que el arrepentimiento y retorno al buen camino (Teshuvá) es muy agradable y fácil, y así en cada situación ó etapa de su vida que se encuentre con algún obstáculo. Y así podrá subir en los niveles del servicio a Di-s, y ciertamente tendrá el merito de retornar completamente hacia el Creador, junto a todo el Pueblo de Israel, Amén.

(Fuentes: Likutey Moharán II, doctrinas 17, 24, 54, 282

fevereiro 11, 2009

sofrimento.

Muitas vezes, é através do sofrimento que aprendemos, mas é muito melhor aprender sem sofrer, ou aprender com o sofrimento dos outros (sem fazer os outros sofrerem, claro). Contudo, algumas pessoas acham que, como muitas vezes o sofrimento leva ao conhecimento, ele é essencial para todo tipo de conhecimento, ou que quem sofre necessariamente aprende mais do que quem não sofre. Em geral, isso pode ser verdade - o que não quer dizer, em hipóte alguma, que seja sempre verdade. Muita gente sofre e não aprende nunca. Outros aprendem mais rápido e evitam o sofrimento.
Contudo, como o sofrimento tem um custo muito alto para nós, talvez sintamos a necessidade de estabelecer algum tipo de compensação para ele. Não gostamos de pensar que o sofrimento que passamos foi desnecessário ou que poderíamos tê-lo evitado, pois isso significaria admitir que a vida foi pior do que poderia ter sido e que não nos beneficiamos de forma alguma com isso. Achamos que as pessoas que sofreram menos perderam alguma coisa. Seria muito ruim simplesmente aceitar que essas pessoas foram mais felizes do que nós em suas escolhas.
Julian Baggini, Para que serve tudo isso?, Zahar, pg. 170.

O que não podemos discutir, devemos ignorar em silêncio.
Wittgenstein

forte.

“Deus sabe o que faz, irmã Rosa, ele sabe exatamente o ponto do coração que é preciso machucar”.
- Do filme “Linha de Passe” (2008), de Walter Salles e Daniela Thomas.

...

A vida, sem nome, sem memória, estava sozinha. Tinha mãos, mas não tinha em quem tocar. Tinha boca, mas não tinha com quem falar. A vida era uma, e sendo uma era nenhuma.
Então o desejo disparou sua flecha. E a flecha do desejo partiu a vida pela metade, e a vida tornou-se duas.
As duas metades se encontraram e riram. Ao se ver, riam; e ao se tocar, também.
Eduardo Galeano, “De desejo somos”, do livro “Espelhos” (L&PM, pg. 1)

quem?


Corro em volta de mim, sem me encontrar… Perdi-me dentro de mim Porque eu era labirinto! - Sá Carneiro, “Dispersão”

Planejar o futuro é uma fuga.

Planejar o futuro é uma fuga, eu acho que planejar o futuro é mesmo uma fuga de viver o dia e olhar o que está acontecendo agora, quando eu era criança eu nunca planejava o futuro e o tempo para mim parece que não passava, nem existia, só o presente, e tudo era mais intenso, hoje às vezes eu fico planejando o futuro, pensando no que eu vou ser (…), chega de pensar no futuro, ah, pensar no futuro cansa tanto! E quando vejo, o tempo passou e eu não percebi, Divirta-se, já que você não consegue mudar nada, essa é outra frase que fica na porta do meu quarto, a gente consegue mudar alguma coisa no mundo, um pouco, pouquíssimo, quase nada, e acho que o mundo muda mais a gente do que a gente muda o mundo (…).
Ana Miranda, do conto, “O meu quarto“.

fevereiro 09, 2009


Sempre estive à altura do inesperado.
- F. Nietzsche, Ecce Homo, pg. 28 (Cia das Letras).

coragem.

Quem arrisca e erra pode ser perdoado. Quem nunca arrisca e nunca erra é um fracasso em todo o seu ser.
Paul Tillich

fevereiro 08, 2009

OLHAR.


Não se trata da arte de dar [à alma] o poder de ver, porque ela já o possui, mas de buscar orientar o que não está voltado para a direção que deveria, nem olha para onde é preciso.
Platão, A República, VII, 518d.
making off - Video clip with Babylon Circus de Karina Zeviane
Ha um lugar no coraçao que nunca sera preenchido

um espaço

e mesmo nos
melhores momentos
e
nos melhores
tempos

nós saberemos

nós saberemos
mais que
nunca

há um lugar no coração que
nunca será preenchido

e

nós iremos esperar
e
esperar

nesse
lugar.

Charles Bukowski, poema “Sem chance de ajuda”, do livro “Essa loucura roubada que não desejo a ninguem a não ser a mim mesmo amém” (7 Letras, pg. 25)